Hormigón visto y pino termotratado integran una casa en el entorno rural gallego
Castroferro Arquitectura ha diseñado una casa en Caldas de Reis (Pontevedra) que explora cómo intervenir en el medio rural desde una lógica respetuosa, sin alterar su estructura territorial. La propuesta se apoya en la topografía, los elementos existentes y una estrategia material vinculada al lugar.
Arquitectura que se integra
En el contexto del territorio rural de Galicia, caracterizado por la fragmentación parcelaria, la pendiente y la presencia de estructuras agrícolas tradicionales; la arquitectura contemporánea enfrenta el reto de integrarse sin restarle identidad al entorno. Frente al conocido como «feísmo» gallego que predominó en décadas pasadas, surgen propuestas que trabajan desde la intención de entender el lugar como sistema activo, incorporando sus lógicas productivas, materiales y espaciales.
El proyecto para esta vivienda unifamiliar en Caldas de Reis partía de una parcela marcada por un bancal de granito y un carballo con más de cincuenta años. Ambos elementos estructuraron la intervención, convirtiéndose en referencias que organizan tanto la implantación del inmueble como la estrategia arquitectónica.
El diseño de la casa asume la topografía original y la transforma en un recurso. En lugar de imponer un volumen autónomo, establece relaciones con las preexistencias, integrando la vivienda en la lógica productiva histórica del terreno. Uno de los gestos principales consiste en articular los dos niveles de la parcela mediante una pieza que actúa como conector. La apertura de un tramo del muro de granito existente permite resolver el acceso; al tiempo que un dintel de hormigón visto mantiene la continuidad estructural.