Construyen casas con cáscara de arroz

Ésta es la nueva iniciativa ecológica
En México también se están implementando medidas de arquitectura sostenible en zonas como Hidalgo, donde se construyó una barda usando botellas de plástico.

En México, la construcción de viviendas genera cerca del 50 % de las emisiones contaminantes y consume gran parte de la energía y electricidad del país. El uso de cemento y hormigón es uno de los principales responsables del impacto ambiental del sector.

En Asia ya se exploran alternativas ecológicas para reducir estas emisiones y optimizar recursos en la construcción. En MILENIO te contamos por qué en México urge adoptar prácticas sostenibles y cómo los edificios verdes pueden disminuir el consumo de energía, agua ygenerar menos residuos .

¿Construyeron casas con cáscaras de arroz?

En Kirguistán, un país ubicado en Asia Central se están desarrollando viviendas con ladrillos elaborados con una nueva apuesta sostenible, pues serán de 60 % cáscara de arroz, mezclada con arcilla, cemento y adhesivos libres de químicos. 

Estos bloques se comprimen y secan al aire, logrando una resistencia comparable a la del cemento convencional, además sus propiedades ofrecen las comodidades esperadas,.

Este método ya permitió la construcción de más de 300 viviendas en cinco años. Además de ser económico, aprovecha un residuo agrícola que normalmente se quema o desecha, evitando emisiones de CO₂ y problemas de contaminación. También representa una alternativa ante la escasez de materiales tradicionales en algunas regiones.

El proyecto busca servir como modelo para otros países, demostrando que es posible crear hogares duraderos, seguros y ecológicos utilizando recursos locales y accesibles. Esto contribuye tanto a reducir la huella ambiental de la construcción como a generar empleos vinculados con la economía circular.

¿Qué medidas se están tomando en México? 

En Coacuilco, Huejutla de Reyes, Hidalgo, a mediados de julio del 2025, maestras del Preescolar General Jesús F. Azuara crearon una barda ecológica. Inspiradas por la contaminación de un río cercano con botellas plásticas, implementaron el proyecto Somos el cambio, reciclando y creando.

La barda de 35 metros se construyó con 4,500 botellas de plástico, cada una rellena con cemento para asegurar su durabilidad por muchos años. Padres y alumnos participaron activamente, contribuyendo cada familia con 150 botellas.

Además de su función práctica, la barda incorpora diseños artísticos de flores huastecas, promoviendo la cultura local. Con una inversión de 18 mil pesos, apoyada por autoridades y empresarios, el proyecto demuestra cómo la colaboración comunitaria y el reciclaje pueden generar cambios positivos significativos y sostenibles.

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